Llevo un tiempo en que casi no actualizo. Últimamente casi no leo poesía y escribir me cuesta. Siempre tengo temporadas así, de reciclaje, de limpieza. La semana pasada murió mi abuela y aunque sé que es lo mejor que pudo pasar no deja de ser un palo duro que hace un poquito de daño. Sólo quiero que se sepa que no dejo el blog, pero sí que es verdad que no le haré tanto caso. En su defecto, mi estudio necesario sobre las barbas en el blog Porquelasbarbasmolan va viento en popa. Y como este post no tiene pies ni cabeza acabo aconsejando La Barraca de Blasco Ibáñez, libro que me está encantando.
Lo dicho, que tras preparar el tercer poemario acabé con ganas de desconectar un poco, y es lo que estoy haciendo para volver luego con más fuerzas.
Dentro de tres días cumplo treinta años. Y este ha sido el primer regalo que he recibido de mano de Laura. Una verdadera pasada, se lee genial y es comodísimo.
De nuevo un libro, esta vez en forma de novela, sobre Maquis. Leído en un solo día, ya que la historia te atrapa desde el principio y se devora en unas pocas horas. Y además, ha sido el primer libro que he leído en mi ebook, que ha sido el primer regalo que he recibido por mi treinta cumpleaños.
Ya tiene portada. Y yo ya tengo ganas de echarle un ojo. Coordinada por David González, con prólogo de José Ángel Barrueco y DVD de Patty de Frutos. Lo dicho, será un placer.
“Lleva razón -pensé-. Es la única manera de que termine de sufrir”. “Cuando yo era niño solía veranear en la casa de campo de mi abuelo, en Arkansas. Un día me encontraba en el ahumadero de carnes, viendo cómo mi abuela elaboraba lejía en una gran cazuela de hierro, cuando vino mi abuelo por la era, muy excitado. “Nellie se ha roto una pierna”, dijo mi abuelo. La vieja Nellie estaba tendida en el suelo gimiendo, atada todavía al arado. Nos quedamos allí de pie, mirándola, sólo mirándola. Al poco regresó el abuelo con el fusil que había usado en Chickamauga Ridge. “Ha metido la pata en un agujero”, dijo, mientras le daba palmadas cariñosas en la cabeza. La abuela me hizo volver la cabeza y mirar hacia otro lado. Comencé a llorar. Oí el disparo. Todavía lo oigo. Corrí, me agaché y me abracé al cuello de Nellie. Yo quería al caballo. Y odiaba a mi abuelo. Me levanté y empecé a propinar puñetazos a las piernas de mi abuelo… Al día siguiente, el abuelo me explicó que él también quería a Nellie, pero que no tenido más remedio que matarla. “Era lo mejor que podía hacer -dijo-, el pobre animal ya no habría podido hacer nada más. Era la única manera de acabar con sus sufrimientos…”.
Horace McCoy.¿Acaso no matan a los caballos?. Editorial Diagonal del Grup 62. 2002.
"En 1999, su padre y la novia de su padre fueron asesinados por el ex marido de ésta, recién salido de la cárcel. Para superarlo, Palahniuk escribió Nana, una novela sobre un poema infantil que causa la muerte a quien lo escucha."
Hoy recita Karmelo Iribarren. Si pudiese, si tuviese el dinero y el tiempo, ya estaría dirigiéndome allí. Así que por favor, si puedes, no te lo pierdas. Será a las 19.30h en el salón de actos del Centro Cultural Ernest Lluch. Estoy seguro que merecerá la pena.
Si has llegado a la mediana edad y te das cuenta de que nunca vas a ser la artista famosa que soñabas ser y que nunca vas a pintar nada que conmueva e inspire a la gente, que los emocione de verdad y les cambie la vida. Que simplemente no tienes talento. Que te falta inteligencia o inspiración. Que no tienes lo que hay que tener para crear una obra maestra. Si te das cuenta de que todo el portafolio de tu obra no contiene más que majestuosas casas de piedra y grandes y frondosos jardines florales -los sueños desnudos de una niña de Tecumseh Lake, Georgia-, si te das cuenta de que todo lo que puedas pintar simplemente va a añadir más mierda mediocre a un mundo ya abarrotado de mierda mediocre. Si te das cuenta de que tienes cuarenta y un años y has llegado al fin del potencial que te dio Dios, pues bueno, felicidades.
Chuck Palahniuk.Diario. Una novela. Debolsillo. 2005.
Gracias a mi hermano José Ángel Barrueco me entero esta mañana de una muy buena noticia. La edición de un nuevo libro de poesía de Bukowski. Para mí, los versos de Hank son casi como una biblia, auténticas lecciones de vida. Si estás pasando por un mal momento, si necesitas que alguien te diga las cosas a la cara o si quieres simplemente leer algo que de verdad muerde las entrañas, no lo dudes, cómpralo. Y devóralo.
Este poema ya está subido en otras ocasiones al blog, pero merece la pena recordarlo de vez en cuando. Y de paso, una canción de Tom Waits, que también subí hace tiempo, pero que siempre es un placer escuchar.
TIRA LOS DADOS.
si vas a intentarlo, ve hasta el final. de otro modo, no empieces siquiera.
si vas a intentarlo, ve hasta el final. tal vez suponga perder novias, esposas, parientes, empleos y quizá la cabeza.
ve hasta el final. tal vez suponga no comer durante 3 ó 4 días. tal vez suponga helarte en el banco de un parque. tal vez suponga la cárcel, tal vez suponga mofas, desdén, aislamiento. el aislamiento es la ventaja, todo lo demás es un modo de poner a prueba tu resistencia, tus auténticas ganas de hacerlo. y lo harás a pesar del rechazo y las ínfimas probabilidades y será mejor que cualquier otra cosa que pudieras imaginar.
si vas a intentarlo, ve hasta el final. no hay sensación parecida. estarás a solas con los dioses y las noches arderán en llamas.
hazlo, hazlo, hazlo, hazlo.
hasta el final. hasta el final.
llevarás las riendas de la vida hasta la risa perfecta, es la única lucha digna que hay.
Charles Bukowski.El amor es un perro del infierno. Visor Libros. 2010.
Yace aquí el cuerpo de Lois Spears, nacida de Lois FLuke, hija de Willard Fluke, esposa de Cyrus Spears, madre de Myrtle y Virgil Spears, niños de ojos claros y miembros sanos; (yo nací ciega). Fui la más dichosa de las mujeres como esposa, como madre y ama de casa, ocupándome de los que amaba, y haciendo de mi hogar un sitio de orden y generosa hospitalidad: porque andaba por los cuartos y por el jardín con un instinto tan infalible como la vista, como si tuviera los ojos en las puntas de los dedos; Gloria a Dios en los cielos.
Edgar Lee Masters.Antología de Spoon River. Barral Editores. 1974.
Hace tiempo me recomendaron este libro. Lo compré hace pocas semanas en el Entrelíneas y la verdad es que lo he leído en cuestión de tres o cuatro días. Me ha gustado, es la verdad, mucho.
José Saramago.Ensayo sobre la ceguera. Punto de lectura. 2000.