jueves, octubre 11, 2007


No pido más.
Acercarme a la librería
a recoger los libros encargados,
- hoy son David González
y Karmelo Iribarren. -
Caminar echándoles
un ojo,
sentarme
en la plaza Uncibay
y tomarme una cerveza.
Volver a casa,
comer algo
y jugar con la gata.

No pido más,
si acaso,
poder repetirlo
cada sábado.

3 comentarios:

kebrantaversos dijo...

que guapo es este poema, como todos Javier, como todos, aún tengo que poner en mi blog ese poma que me dedicaste, y yo quisiera tener tiempo para leer, para escribir y hasta para poder soñar, pero mi oficio es un poquito cabrón y hasta trabajo festivos y sábados, es la vida, abrazote y sigue así

Cvalda dijo...

Me gusta que la gente se conforme con cosas tan sencillas. Hay radica la paz interior de cada uno ^^

Lola García dijo...

Qué razón tienes cvalda.
Encontrar la felicidad en las cosas más sencillas es mi forma de vivir.
Y un domingo en el rastro con un IPod y un bocadillo de calamares...no tiene precio.

Encantada de encontrar tu blog.