martes, febrero 05, 2008

Al final


Una bolsa de plástico blanca
es lo único que te dan.
Después de salas de espera,
de cafés,
de cigarrillos,
de subir y bajar escaleras,
de sentarte en las escaleras,
de llorar en las escaleras.
Después de nervios,
de libros que no puedes leer,
de pasillos blancos,
de esperanza.
Después de todo eso,
lo único que te dan
es una bolsa de plástico blanca
con sus pertenencias.

4 comentarios:

Hugo dijo...

Demoledor.

kebrantaversos dijo...

DAS, A TUS PIES TÍO

Pau Llanes dijo...

Qué sorpresa... Te encontré vagamundeando, siguiendo un hilo de plata... Hace dos semanas que me atreví a componer el mío, ahora paso las madrugadas leyendo cosas ajenas y extrañas... Te merodearé con tu permiso... saludos... pau

Sandra Garrido dijo...

Vengo desde el Re que te Dioni, y me parece que volveré.

Este poema me toca la fibra directamente, tal vez porque he sido acompañada muchas veces del frío metálico y de la bolsa blanca, tal vez porque no hace mucho me lleve sólo eso... en realidad todos tenemos historias similares, pero no todos saben contarlas así, para qu toquen el alma

Un abrazo